viernes, 10 de enero de 2025

Se cumplen 82 años del nacimiento del compañero mendocino Luis Horacio Alaniz.

 



Luis Horacio Alaniz nació el 10 de enero de 1943 en la ciudad de Mendoza. Completó sus estudios secundarios egresando del Liceo Agrícola y Enológico “Domingo F. Sarmiento” de la anteriormente nombrada provincia cuyana. Fue secuestrado por un grupo de sujetos paramilitares y asesinado en Rosario el 19 de febrero de 1976. Contaba 33 años, era psicólogo –recibido en la Facultad de Rosario-. Entró en 1964 se recibió en 1971. Militó en la Juventud Peronista. Inclusive, en la facultad antes citada, fue Auxiliar Docente de Segunda “Ad Honorem” en la Cátedra “Dinámica de Grupos” entre mayo y diciembre de 1971.

miércoles, 11 de diciembre de 2024

Se cumplen 82 años del natalicio del compañero José Sabino Navarro.

 


Nacido el 11 de diciembre de 1942. Correntino de nacimiento. Peronista desde chiquito como su padre, que era analfabeto.  Su madre, gravemente enferma con anterioridad, pudo recuperarse gracias a los cuidados brindados por Evita a través de la Fundación que llevaba su nombre. Con doce años se trasladó con su familia a Buenos Aires y debido a la situación económica paupérrima que atravesaban debieron salir a trabajar, por lo que no puedo terminar el secundario. En 1959 conoció a su mujer, en la “Algodonera Textil”, en el ámbito de trabajo compartido, con la que luego tuvo dos hijos. En 1962 cumplió con el servicio militar obligatorio y recibió instrucción militar. Al año siguiente, con la baja en su poder, ingresó a trabajar en la fábrica de tractores Deutz Cantábrica (DECA) siendo integrante de su comisión interna. En un principio hizo causa común con la lista del secretario general del sindicato de mecánicos (SMATA), “el gordo” José Rodríguez, pero luego visualizó la traición de este tipo de dirigentes con las bases que representan y pasó a ser su adversario. Rodríguez no paró hasta hacerlo echar de la fábrica y del gremio, pero quienes conocían el entramado de esta historia, dicen que el sindicalista no se la llevó de arriba, y aseguran que el propio Sabino le pegó una paliza. Más tarde se relacionó con la “Agrupación Peronista Lealtad y Lucha” de Córdoba y por otro con la gente porteña de la revista “Cristianismo y Revolución”. Fue dirigente de la Juventud Obrera Católica (JOC). Para ese entonces vivía en una casilla prefabricada en San Miguel, provincia de Buenos Aires y trabajaba en un taller metalúrgico de Colegiales lo que lo obligaba prácticamente a vivir viajando. En agosto de 1968 participó del 1º Congreso del Peronismo Revolucionario y en enero del año siguiente, concurre al plenario peronista de Pajas Blancas, Córdoba. Pasó por un período de clandestinidad y persecuciones, su mujer María recuerda haber entrado con su pequeño hijo a un bar a tomar algo fresco. Allí había un televisor prendido para esparcimiento de los parroquianos y de pronto aparece la figura de Sabino en la pantalla, buscado por la Policía Federal. El niño conmocionado le dice a María a los gritos: “Mamá ahí está Papá”. La madre no sabía a donde meterse y huyó despavorida con su pequeño hijo del bar. 

Una fría noche de junio de 1971 estaba en su Peugeot 404 rojo, en la puerta de una casa, en Bermejo 560, en Villa Ballester, San Martín, provincia de Buenos Aires. De la nada aparecieron un par de policías –un cabo y un agente- con el ánimo de identificarlo. Él estaba buscado. Dijo que tenía sus documentos en un maletín guardado en el baúl del auto y hacia allí se dirigió. Sacó el maletín, pero también un 38 largo con el que apuntó a los agentes. Estos se resistieron y uno se abalanzó sobre él, lo esquivó, y ultimó a ambos. Los desarmó, les sacó inclusive una metralleta que había en el patrullero, subió a su coche y se fue. Por esa razón apareció en Córdoba y se hizo cargo de dicha Regional. La muerte lo atrapó y no lo dejó ir en esa provincia, por las sierras de Alta Gracia, en la localidad de Agua Negra. El 22 de julio de 1971 lo sorprendieron tratando de “hacerse” de un par de automóviles en Río Cuarto, con tres compañeros más. Los necesitaban para un operativo. Comenzaron una persecución implacable de la policía provincial que lo hierió en el hombro, en una pierna y lo acorralaron mal herido, en la zona serrana. Antes de morir desangrado, tiene tiempo para ordenar a un compañero suyo (Jorge Alberto Cottone) que se escabulla, como éste no quiere dejarlo solo, le ordena: “Yo soy el Jefe y ordeno que usted se salva”. Ya antes de Sabino, en un cerco en la ruta, muerió un compañero que iba con él, “El Negro” Díaz, delegado ferroviario de esa ciudad riocuartense y cayo detenido luego, Cecilio Manuel Salguero. 

 Navarro falleció el 28 de julio de 1971 a la edad de 29 años. Las batidas en la zona, primero policiales y luego militares, con la ayuda de un baqueano, al fin encontraron su cadáver en una cueva, recostado en unas piedras y sosteniendo una pistola amartillada. Era para entonces el 27 de agosto. El jefe del operativo policial ordenó que se le corten sus manos para que pueda ser identificado. Numerosas Unidades Básicas peronistas en todo el país llevarán su nombre como homenaje, entre esa fecha y 1975. Inclusive el conjunto folclórico “Huerque Mapu”, le brinda un tema estrenado el 28 de diciembre de 1973 en el Luna Park, que en una de sus coplas –letra de Alberto Molinas Benuzzi- dice: “Los engañamos hermano, ellos creen que te tienen y sólo guardan tu cuerpo, sin las manos, que siguen armadas en los brazos de tu pueblo montonero”. Sus restos enterrados como “N.N.” en el cementerio de San Vicente, fueron recuperados por la organización guerrillera peronista –por gestión de Arnaldo Lizaso- y llevados al de Olivos, el domingo 11 de agosto de 1974 en el marco de una multitudinaria manifestación popular. Ya más aquí en el tiempo, el día sábado 29 de julio de 2023 al mediodía, se realizó un acto recordatorio a la memoria de José Sabino Navarro en la Casa de la Memoria “Jorge ‘Nono’ Lizaso” en la localidad de Vicente López, provincia de Buenos Aires, un espacio cultural que fue Unidad Básica en los ’70. Estuvieron presentes familiares y viejos militantes y otros actuales; también concejales de la zona. 

viernes, 26 de enero de 2024

A 210 años del Combate de Arroyo de la China.

 



El combate de Arroyo de la China fue un enfrentamiento que tuvo lugar el 26 enero de 1814 en la villa de Concepción del Uruguay (o Arroyo de la China) en la provincia de Entre Ríos, República Argentina. Fue la primera acción de la larga guerra civil que afectaría a las Provincias Unidas del Río de la Plata.


Las diferencias entre el líder de la Banda Oriental José Gervasio Artigas y el gobierno de las Provincias Unidas había alcanzado un punto de no retorno tras el rechazo de los diputados orientales ante la Asamblea del año XIII.


Un conflicto entre guaraníes misioneros llevaría al estallido. A mediados de 1813 se produjo la rebelión de Domingo Manduré, partidario de Artigas, y de fray José Leonardo Acevedo contra el alcalde de Mandisoví, capitán Pablo Areguatí, que se extendió rápidamente a Yapeyú, La Cruz (Corrientes) y finalmente a toda la ribera occidental misionera del río Uruguay.


El "teniente gobernador de todos los pueblos de Misiones" Bernardo Pérez Planes acudió en ayuda de Areguatí desde Yapeyú, pero el 28 de agosto de 1813 fue sitiado en Mandisoví por Manduré y Féliz Carrasco y 8 días después rompió el sitio para replegarse.


En los primeros días de enero de 1814 Artigas comisionó al comandante Fernando Otorgués hacia la zona de Mercedes, en donde reclutó milicianos y hostilizó a las fuerzas al mando del capitán de dragones José Pereyra de Lucena que se hallaban en Santo Domingo Soriano. Éste debió retirarse al pueblo de Las Víboras y el 9 de enero de 1814 el comandante Blas José Pico avisaba a Buenos Aires desde Colonia del Sacramento sobre los movimientos sospechosos de las fuerzas de Artigas.


El conflicto escaló cuando el 20 de enero de 1814 Artigas abandonó el sitio de Montevideo, y fue seguido por 3000 hombres que marcharon a la zona en conflicto ante la previsible intervención de tropas directoriales.



Mientras Pérez Planes marchaba desde el norte para reunirse en el centro de la provincia de Entre Ríos con las fuerzas directoriales al mando de Hilarión de la Quintana (situado en Concepción del Uruguay con el cargo de "comandante general de Entre Ríos") y del coronel Eduardo Kaunitz, barón de Holmberg (enviado desde Santa Fe), Artigas estableció su cuartel general en los potreros del arroyo Arerunguá (actual departamento de Salto) y ordenó a Otorgués cruzar el río Uruguay para reunirse con las partidas artiguistas lideradas por Blas Basualdo. Artigas ordenó atacar a las fuerzas de Pérez Planes, Holmberg y Quintana por separado para impedir su reunión, contando con la colaboración del paraguayo Vicente Antonio Matiauda — artiguista situado en Candelaria que defeccionó de su gobierno — para atacar al primero.


La situación de Quintana en Concepción del Uruguay era desesperada. Los focos rebeldes se encendían por todo el territorio, y tenía noticias de que era inminente el ataque de Otorgués que concentraba cerca de dos mil hombres en Paysandú, y de la escuadrilla realista de Jacinto de Romarate que se encontraba en las inmediaciones. Además, había noticias de que las fuerzas de Artigas estaban auxiliando a los buques realistas con víveres frescos.



Ya llegó el caso. Active Vd. por su parte el momento de formalizar nuestra unión. Mis operaciones han comenzado ya. A esta fecha tengo a una de mis fuerzas atacando a Quintana en el Arroyo de la China. Yo me hallo en las inmediaciones del Tacuarembó chico, por levantar mi campamento y marchar con él a destruir a Planes (...)


Otorgués cruzó el río con rapidez anticipando los movimientos de sus adversarios y atacó por sorpresa la guarnición que al mando del mayor Manuel Pinto Carneiro defendía la villa de Arroyo de la China. Pinto Carneiro sufrió deserciones masivas y no pudo resistir el ataque, consiguiendo replegarse con 45 hombres y reunirse a la columna de Holmberg que había arribado a la Bajada del Paraná el 10 de febrero.


Por su parte, Quintana con sólo veinte hombres a su mando directo consiguió escapar de una celada en la estancia de Ángel Mariano Elía — en la que estuvo a punto de ser capturado su colaborador Cipriano José de Urquiza — y se replegó a Gualeguaychú. Tiempo después escribiría explicando su decisión «Se habían sublevado ya tres compañías y desertado para unirse con las tropas de Artigas. Rodeado de divisiones contrarias, hallándose Otorgués ya en Arroyo de la China con 1400 hombres y Romarate en Paysandú, y yo sin más fuerza que veinte hombres por haberse deshecho la que encargué al mayor Pintos, resolví mi retirada al Gualeguaychú, en que permanecí veinticuatro horas, y hallándose sin esperanza de más recursos, me embarque para Buenos Aires.»


Se cumplen 82 años del nacimiento del compañero mendocino Luis Horacio Alaniz.

  Luis Horacio Alaniz nació el 10 de enero de 1943 en la ciudad de Mendoza. Completó sus estudios secundarios egresando del Liceo Agrícola y...